viernes, 15 de enero de 2010

EN CLAVE DE HUMOR (negro ???)

Continúa el “cutre traslado”…………
Adivina quién, ayer mismo, ponía esparadrapo a unas cositas pequeñas que no sé como se llaman, pero que sirven para meter en unos agujeritos de un mueble y sobre estas piezas se ponen unas baldas para luego poner sobre ellas carpetas y demás trastos…????
Unas veces ponía demasiado esparadrapo y no entraba, otras poco y se quedaban flojas, resultado inicial, se pone la primera balda y encima el famoso espirómetro que tantas y tantas odiseas lleva encima y como si eso mismo fuese muy pesado, cataplán y demás sonidos onomatopéyicos de una caída ruidosa, de balda y espirómetro, y…..dónde??? Pues a unas manos que instintivamente querían frenar la llegada al suelo.
Tranquilos, esas manos están ahora escribiendo esto, que no se si tienen ya ni gracia. Ayer, hablaba con una compañera y me di cuenta que estoy perdiendo el sentido del humor….me preocupa.
Gloria, te acuerdas la de adaptaciones e inventos que hemos hecho a través de los mil años que llevamos trabajando sin medios?? Cuando ya llegaban lo que pedíamos, ya en el mercado había otros mejores, más baratos y más funcionales y yo creo que algunos se basaban en nuestras chapucillas…
Eso sí, a imaginación y a humor no nos ganaba nadie, a todos eh! Esos rollos de algodón recubiertos de vendas de gasa para impedir que los apoyos continuados produjesen úlceras por presión a los “alumnos” y tantos y tantos más…no fuimos listos, teníamos que haber patentado, por lo menos el lema: “para las bestias el poder, para los hombres la imaginación” y las mil cosas que hacíamos incluso con escayolas para prevenir deformidades …
Vaya! Ya estoy nostálgica y melancólica, vaya rachita que llevo!
Pues llega el momento de irme al nuevo Centro y a ver si hoy aprieto tornillos, traslado algún que otro mueble, cambio de sitio otra cama para que no le caiga el agua de la gotera encima…., si, si, estoy hablando de un centro de nueva construcción, no estaba hablando del “viejo”
Por cierto, soy enfermera, jejeje y paso de dar caña a los que han propiciado este traslado tan…cómodo y divertido para todos. Pedí a la farmacia Cafinitrina y Lexatín a la disposición de los que lo precisen. Yo duermo poco, como muchos de mis compañeros, pero al menos dormimos sabiendo que hacemos lo mejor que podemos nuestro trabajo y lo que no nos corresponde hacer, a pesar insisto, de los políticos que nos “ordenan y gobiernan”.
15 de Enero de 2010

2 comentarios:

catalina dijo...

Me hubiera encantado estar allí y ya verías como nos hubiesemos reido. Eres una campeona.

Natividad López Langa dijo...

Probablemente uriaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, yo también te echo de menos, un abrazo y tú también eres una campeonísima y muy buena gente!!!!!